Sí. Está permitida desde 1983 cuando fue aprobada por el Papa. Además, está igualmente aprobada por todas las iglesias cristianas.
En mi mente creo que siempre existió Celestium. Claro, que al principio no tenía un nombre; era simplemente eso…un sueño. Pero un sueño basado en la realidad de que somos criaturas hechas a imagen y semejanza del Supremo Creador y con un alma o espíritu eterno y que por ende, transciende la fragilidad de esta vestidura humana llamada cuerpo.